LA VIDA EN LOS CAMPAMENTOS DE REFUGIADOS

Voluntarios de la asociación UMPES con refugiados saharauis

La comunicación es muy complicada en los campamentos de refugiados por la falta de medios y luz eléctrica. Es por ello, que la radio se ha convertido en la herramienta fundamental de supervivencia y comunicación para el pueblo saharaui. Se trata del medio más utilizado en los campamentos porque es barato y fácil de manejar ya que solo se necesita pilas para emitir. Desde hace más de 20 años se ofrece la ayuda y el apoyo para la mejora y el mantenimiento de las comunicaciones por radio, por un lado para facilitar la organización comunitaria, pero también para dar voz al pueblo saharaui, romper su silencio y poder contar su historia. 

En 2017, nació la asociación Un micro para el Sáhara (UMPES) “con el objetivo de satisfacer la demanda informativa de todo el pueblo saharaui”, informa Sergio Fernández, uno de los voluntarios. La asociación está compuesta por un grupo de periodistas que quieren dar voz al pueblo saharaui y ayudarles a mejorar un poco su infraestructura, llevar equipos y realizar talleres profesionales, porque “no vamos a enseñarles nada, ellos ya llevan haciendo periodismo desde hace 40 años”. Todas las personas que integran actualmente esta asociación son comunicadores, la gran mayoría ligados profesionalmente a la radio pública, ese factor es el que da sentido al contexto en el que nace el proyecto. 

Como todas las primeras apariencias, la sensación al visitar por primera vez los campamentos de refugiados es de profunda sorpresa y admiración. Las mujeres y hombres saharauis han sido capaces de construir, en medio de la nada, las infraestructuras mínimas como lo son colegios, hospitales, pozos, etc… “La vida en los campamentos es complicada”, reconoce, porque hay que tener en cuenta el factor de la temperatura, en verano llegan a superar hasta los 50 grados. Les falta el elemento esencial que dé sentido a su vida diaria, están repartidos entre jaimas y casas de ladrillos de barro y, “ahí su vida se reduce a la nada porque donde no hay nada, no se puede hacer nada”. Sergio garantiza que la estancia es segura porque “hay una tregua, pero no hay un conflicto abierto. Aunque no puede ir cualquiera a los campamentos”. 

El proyecto de la asociación UMPES ha tenido contacto con el mundo de la cultura: cantantes como Rozalén y actrices como Clara Lago, además de profesionales con una larga trayectoria en la radio como Ángel Carmona o Amaya Prieto, que “apoyan la causa sintiéndose partícipes de un pueblo que quiere recuperar su autonomía y su tierra”, confiesa Sergio. Este equipo formado al fin y al cabo por personas, siguen presionando “es una situación complicada, porque el entorno les frena”. A pesar de todas las dificultades, siguen apoyando el proyecto y cumpliendo sus objetivos: comunicar, visibilizar y comprender.  

Publicado por Samia

Samia Bchari (Torrejon de Ardoz, Madrid, 16 de diciembre de 1999) es una estudiante y periodista

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